Mi trabajo no consiste en tener razón. Consiste en ser interesante. (William Rees-Mogg, 1928-2012, ex director de The Times)

lunes, 2 de diciembre de 2013

Duda despejada

FÚTBOL - El Barça ganaba 3 o 4 a 0, llegabas a casa, te preguntaban qué tal el partido y sólo recordabas los goles. No eras capaz de volver a saborear el juego del equipo porque no tenía continuidad y el rival, por pequeño que fuera, era el dominador en varias fases del partido. Pero los azulgrana, aprovechando los espacios que dejaba el contrario a sus espaldas, se gustaban en el marcador -no en el césped- para contradecir las teorías del mal juego.

La duda, entonces, era si el rival era dominador por voluntad propia de Martino o no. Si quería que el rival se pensara que tenía opciones para disponer de los espacios de los que el Barça no había disfrutado desde no se sabe cuántos años. Muchos pensamos que no. Que el rival era, efectivamente, superior durante muchos minutos. Otros opinaban que era el equipo el que dejaba jugar al rival para acabar jugando con él. Como mínimo esta duda ya está despejada: era lo primero.

Y que no se malinterprete. No me refiero a dominar la posesión hasta el infinito y más allá, acular al rival en el área chica y ganar de manita en manita. Este debate es caduco y absurdo, porque no volverá a suceder. Por algo a aquel equipo se le nombró el mejor de la historia. Hablo simplemente de dominar el partido aunque no tengas la posesión en todas las fases, de no conceder ocasiones claras ante equipos de mitad de tabla y sentar a jugadores aunque ellos se piensen que significa señalarles.

Impera la necesidad de que Busquets se haga con el control del equipo, el único capaz llevar bien el 'marrón' que significa hacer de Xavi, porque Sergi Roberto es un 'box to box' y no un director de orquesta. Impera la necesidad de que Zubi se dé cuenta de una vez por todas de que el equipo necesita un central de primer nivel, que se dé cuenta que el centro del campo pide a gritos un Pogba, Vidal o Gundogan para que se revitalice (Song es un buen jugador pero no da el plus requerido). Impera la necesidad de que Martino dé galones a Bartra y deje el invento de Cesc como falso '9' si no está el superclase Messi. Por dios, ¿cómo va hacerlo si ni es explosivo para destrozar defensas ni fino tocador para asociarse en un palmo de terreno del mediocampo? Él es un gran llegador, no le hagamos más putadas, que ya sufrió bastante con el juego meticuloso del Barça.

A pesar de todo, no hay que ser catastrofista como a muchos les gusta ser. Si se ven estos errores, junto con la recuperación de Messi, el equipo irá a mejor, pero hay que ser suficientemente realista para verlos. Porque como dijo anoche Toquero, si el Barça mete el primer gol en una de las tres ocasiones que tuvo el partido cambia. Ya se sabe que Messi alguna hubiera metido, y por lo tanto ahora posiblemente no se estaría hablando de dos derrotas seguidas. Pero el juego, como tal, es el mismo desde principio de temporada.

domingo, 22 de septiembre de 2013

La posesión como arma defensiva

FÚTBOL - "¿El estilo? No hacen falta veinte pases para marcar un gol si lo puedes hacer en cinco". Esta frase de Martín Montoya, por cierto casi idéntica al "soy italiano, con tres pases vale, no necesitamos treinta" de Carlo Ancelotti es hasta cierto punto comprensible. Puede gustar más o menos, pero es comprensible. Nadie tardaría veinte meses en conseguir su amor platónico si lo pudiera lograr en cinco. Vale.

Del mejor Barça de la historia, el del sextete con Pep Guardiola, se dijo, y con toda la razón del mundo, que era un equipo eminentemente ofensivo, que desde el minuto 1 al 90 tenía entre ceja y ceja atacar. Algo menos se habló de la faceta defensiva, más allá de la fantástica presión que ejercía aquel equipo sobre el rival. La gracia, sin embargo, es que la forma de atacar y defender de Guardiola era exactamente la misma: la posesión. Si yo tengo el balón, tú no lo tienes; si yo tengo el balón, tú corres detrás de él; si yo tengo el balón, tú sufres y yo disfruto. Si el 'grande' tiene el balón, en definitiva, el 'pequeño' no se lo quita.

Es totalmente comprensible que el Tata Martino busque más verticalidad. No en vano, aquella máquina de crear fútbol también sufrió ante equipos ultra defensivos cuando dejó de estar bien engrasada, echando de menos espacios donde moverse a partir de tres cuartos de campo. Hasta ahí el planteamiento de Martino entra dentro de lo normal, porque además, obviamente, cada entrenador tiene sus ideas. Lo que ya no es normal es que el técnico argentino renuncie a la posesión en términos defensivos, con el objetivo de anular, aislar, eliminar al rival. Sacarlo del partido. Tiene jugadores para ello, y en rueda de prensa así lo comenta una y otra vez, pero la teoría no concuerda con la práctica.

¿Por qué abusar del balón largo cuando puedes hacerlo en corto? ¿Por qué incitar el juego del cuerpo a cuerpo si el Barça no tiene 'Schweinsteigers' ni 'Makeleles'? Igual que la verticalidad bien entendida será positiva para crear espacios mortales para Messi y Neymar, la posesión debería ser condición sine qua non en faceta defensiva en un equipo lleno de 'Xavis' e 'Iniestas'. Sólo cinco veces con tu amor platónico debe ser muy duro. ¡Tóquenla más!

lunes, 1 de julio de 2013

Final feliz

BASKET FEMENINO - Tenía la cara asqueada, pisando las colchonetas con rareza, como quien pisa unos huevos crudos desparramados por el suelo. No se sentía bien, eran sus primeros pasos tras la compleja operación de rodilla a la que se había sometido, y andaba como un 'cliquito', con sus piernas largas y delgadas como un fideo.

-Flexiona, Alba, flexiona. No, así no. Tienes que ser natural. Mira cómo ando yo-, le indicaba Mallol, uno de los fisioterapeutas que la cuidaron, junto a Rafa y Neus, los tres unos cracks.
-¡Si fuera tan fácil!-, respondía ella, sonriente, a pesar de todo.

Durante veinte minutos teníamos que ir y volver por encima de las colchonetas, ir y volver, ir y volver... Era la siguiente fase después del tiempo en camilla, con el Compex, los isométricos y los pesos ligados en el tobillo para hacer fuerza al levantar la pierna. En el servicio de rehabilitación de la Quirón se juntan, como resultado de las cirugías de Ramon Cugat y su equipo, dos grupos muy claros: los deportistas profesionales y los 'normales'. Los primeros suelen ser más introvertidos, pero Alba siempre estaba ahí, con su cabello corto despeinado, con una sonrisa en la cara y hablando con todos.

Alejada del mundo mediático, sin ganas de Twitter, ni Facebook y con una cuenta de Hotmail que mira sin estresarse, anhelaba volver a la pista, sentirse bien, vivir los ambientazos de Turquía, donde estaba encantada. Solía hablar de Taurasi como la jugadora total, líder incomparable, según ella, fuera y dentro de la pista.

-En el primer partido que jugué en Turquía nos tiraron de todo desde la grada. Fue una animalada-, me comentó un día mientras subíamos y bajábamos peso.
-¿Y no te cogieron ganas de volver?-, pregunté.
-¡Qué va! ¡Encantada! Eso es lo que motiva.

Ayer, cuando la vi con los ojos cerrados sobre el podio, entendí que era su final feliz. Su más que merecido final feliz. Una pedazo de jugadora que, además de talentosa, es trabajadora, abierta, cariñosa, buena persona, buena tía. Hace un año estaba en la Quirón, ahora es campeona de Europa y figura en el quinteto ideal del torneo. Nada más que decir.

Muy grande, Alba Torrens.


sábado, 22 de junio de 2013

Neymar: el primer Balón de Oro tras la 'era Messi'

FÚTBOL - Hagamos un repaso a los delanteros con magia de la época moderna. Diestros: Cruyff, Romario, Ronaldo, Ronaldinho. Zurdos: Maradona, Rivaldo, Messi. Ambidiestros: Neymar.

Ahí es donde posiblemente el '10' de Brasil tiene algo que le puede hacer marcar un antes y un después en el Barça, siempre que le respeten las lesiones, claro. El hecho de poder explotar las dos piernas, sumado a su hechizo con el balón, ofrece constantes alternativas a un futbolista que ya sería un fuera de serie con una sola buena pierna. Dispara con la misma potencia y precisión con la izquierda que con la derecha (y más que lo hará, porque, con 21 años y 64 kg, ganará masa muscular con el tiempo), tiene regate por un lado y por el otro, y controla el balón sin problemas caiga donde le caiga. A ello hay que sumarle una técnica a la altura de los más grandes y una velocidad superior a la media.

Sé que la palabra 'magia' es muy subjetiva, y a buen seguro que alguno de vosotros introduciría en la lista a algún delantero más, pero para mí una buena forma de resumir a un futbolista con magia es el que regatea con el movimiento del cuerpo, y no simplemente con su velocidad. Por eso, para mí, Cristiano no tiene cabida en esta lista, a pesar de ser un crack. A Zidane e Iniesta no los he añadido porque sólo me ciño en delanteros, que son los únicos que pueden destronar a una bestia como Messi. Ha habido otros como Forlán, matador formidable a dos piernas, pero sin la 'magia' para entrar en el Olimpo de los Dioses.

Neymar, pues, lo tiene todo para heredar el Balón de Oro que algún día Leo dejará de ganar. De momento, el argentino sumará su quinto trofeo consecutivo, y el sexto dependerá de su actuación en el Mundial de Brasil y, sobre todo, de lo aburridos que estén los votantes de escribir siempre el mismo nombre a la hora de decidir el mejor del mundo. Cuando llegue ese momento, cuando llegue el momento de pensar en otro futbolista después de la dinastía de Leo Messi, no me cabe la menor duda de que Neymar será el elegido. A cada minuto que pasa, su momento está más cerca. Es inevitable.

martes, 18 de junio de 2013

El gran dilema de Cesc

FÚTBOL - El partidazo de Cesc ante Uruguay le valió un merecido alud de elogios, ya que jugó muy bien y confirmó, una vez más, que su posición ideal es la de media punta. El '10' clásico, el enganche, que dirían los argentinos. Del Bosque dejó la banda izquierda libre para Alba, formando una delantera con Pedro por la derecha, Soldado de delantero centro y Fàbregas por detrás de él. Así es como rinde plenamente el futbolista de Arenys de Mar.

Lo negativo de todo ello es que no encaja a la perfección en el Barça. Vilanova le da cabida de interior, ya sea en la posición de Xavi o Iniesta, y en alguna ocasión de falso nueve, pero de esta forma difícilmente Cesc será una pieza angular en el equipo. Es muy joven, y con la futura retirada de los dos amos del actual centro del campo azulgrana tendrá más espacio, pero realmente el Barça tiene un problema con Cesc, y Cesc con el Barça.

Son muy pocos los partidos en los que Tito crea la posición de media punta, y cuando la crea es para Messi. Aun apostando por él en la media punta, sólo serían cinco o seis partidos en toda la temporada. Sinceramente, me parece que si Cesc quiere ser un referente mundial debe volver a la Premier League, donde el estilo de futbol se adapta mucho mejor a su fútbol y donde le pueden hacer jugar en su posición. En el Barça le falta técnica para jugar de interior, y potencia para hacerlo de falso '9'.

jueves, 2 de mayo de 2013

La culpa es de la planificación

FÚTBOL - En la final de la Champions de 2009, en Roma, Guardiola tuvo que reconvertir a Toure Yaya a central por culpa de la sanción a Alves, cuya ausencia desplazó a Puyol al lateral derecho. Cuatro -¡cuatro!- años más tarde, el Barça sigue sin tener recambios de garantías en una de las zonas más vitales para cualquier equipo de fútbol. ¿Esto es normal?

No, no lo es. Desde luego que no. La planificación deportiva desde los despachos ha tenido lagunas importantes, confiando en otro reciclaje, el de Mascherano; en Puyol, de 35 años; y en Bartra, aún en fase de crecimiento. Sólo un central, Piqué, podía aguantar una temporada entera (aun con el riesgo de cualquier lesión, obviamente). El caso de Marc está fuera de lo racional, ya que lo han dejado sin minutos durante toda la temporada y ha tenido que saltar al césped ante el equipo más en forma, ahora, de Europa. Uf.

Zubizarreta también se ha llevado palos por otros temas, sobre todo con Alexis y Cesc. Yo ahí le disculpo porque ¿quién se iba a imaginar que el catalán diera tan poco rendimiento? En principio era un buen fichaje, aunque sus actuaciones se empeñen en decir lo contrario. El caso del chileno también ha sido extraño, ya que en la etapa inicial de su primera temporada dio muy buena impresión, hasta que se lesionó en Donosti. Desde entonces, jamás logró ser lo que se esperaba de él, y ahora ya son muy pocos los que confian. Él y Villa, por estar en la fase final de su carrera, deben ser vendidos. Si no lo hacen, vendrán problemas serios.

La otra mala planificación ha llegado desde el banquillo. Es cierto que la enfermedad de Tito probablemente haya entorpecido los planes, pero lo que dijo ayer el entrenador del Barça es, en parte, falso. Explicó que se habían repartido más que nunca los minutos, poniendo los ejemplos de Thiago y Tello, pero se dejó de explicar qué ha pasado durante toda la campaña con Song (20 millones), Montoya y Bartra, gente que podía haber dado descanso a Busquets, Alves y Puyol.

El próximo verano es clave para el Barça. Esta vez no sólo se debe fichar, sino que se debe fichar bien. Muy bien. Bayern, Borussia, Madrid y Juventus volverán a ser piedras muy duras en el camino.

viernes, 12 de abril de 2013

Camino a la final madre

FÚTBOL - El año pasado me parecía más difícil por las características de juego de Chelsea y Bayern, pero esta vez sí considero más probable un Madrid-Barça en la final. Y no por falta de fútbol de los rivales, ya que tanto Bayern y Dortmund han ofrecido exhibiciones en esta Champions League, sino por las circunstancias que ahora rodean estas dos eliminatorias.

En el caso del Barça, era importante evitar al Real Madrid, ya que sin Puyol ni Mascherano, bajas por lesión, y con Messi saliendo de sus molestias, el enfrentamiento con los blancos a doble partido hubiera sido muy duro. Entre Bayern y Dortmund, mejor el equipo de Jurgen Klopp, pero el Bayern me parece un inmejorable aliciente para los cracks azulgrana. Esta generación, entendiéndola desde la llegada de Guardiola, casi siempre que se ha enfrentado a un equipo ofensivo y con máximo prestigio ha ofrecido su mejor versión (a excepción de este 2013 en Liga y Copa ante el Madrid), porque ha motivado a los jugadores en el aspecto mental y les ha favorecido en el aspecto táctico, al disponer de más espacios en ataque. Además, la ausencia de Kroos les hará perder consistencia en el mediocampo y tampoco disponen de su goleador Mandzukic. El primero seguramente será sustituido por Robben y el segundo, por Mario Gómez.

En definitiva, opino que el Bayern puede pecar de su propia gran virtud: el fútbol de ataque. Messi, con espacios, puede ser mortal. En este sentido, creo obligado seguir apostando por el atrevimiento, es decir, por poner a Leo y a dos delanteros más para que vayan al espacio aprovechando los espacios que posiblemente dejarán los alemanes.

En cuanto al Madrid, dudo mucho que el Borussia vuelva a sorprenderles. Si no se hubieran enfrentado en la fase de grupos les daría más opciones de victoria, pero ahora Mourinho ya sabe a la perfección las virtudes de este equipo que ha sido, sin duda, la revelación de la Champions. Es fantástico su juego de triangulación y el número de jugadores con los que llega al área rival, pero los blancos ya lo conocen y, además, son superiores en físico y experiencia. Seguramente al iniciar la competición pocos futbolistas del Madrid conocían a Lewandowski, ahora saben que es un crack; seguramente pocos se esperaban el desequilibro de Gotze y Reus, ahora ya conocen sus movimientos; seguramente no se esperaban el poder de su estadio, ahora ya lo han sufrido.

Sin embargo, seguro que son dos eliminatorias igualadas, y probablemente una de ellas se decidirá por un pequeño detalle. Pero si hay que compararlo con el año pasado, además de ver mejor fútbol seguramente veremos una final Madrid-Barça. La madre de todas las finales.

martes, 12 de marzo de 2013

Abrir el campo

FÚTBOL - Pocas veces se ha tenido tan claro el planteamiento del rival. Nadie duda de que el Milan, con el 2-0 de la ida, pondrá a sus once jugadores dentro del área con la intención de cerrar todos los espacios posibles al Barça, así que la respuesta azulgrana debe ser abrir el campo con dos extremos y sacar a Messi del '9', donde en este tipo de partidos lo saben neutralizar.

Así las cosas, y teniendo en cuenta que de alguien hay que prescindir si se pone a Messi de mediapunta para colocar un delantero que fije a los centrales (Villa o Alexis, éste poco fiable), parece bastante probable que Tito y Roura apuesten por una defensa de tres, ya que, por otro lado, Busquets, Iniesta y Xavi, si está bien de su lesión, son intocables. Por lo tanto, seguramente quedará fuera del 'once' Cesc, que podría entrar de refresco según esté Xavi en la segunda parte o, sobre todo, en una hipotética prórroga. Otra posibilidad, planteada aquí en otros artículos, sería poner a Leo de extremo para evitar entrar en una guerra de piernas a cada balón, con lo que se podría mantener la defensa de cuatro, aunque los técnicos no son partidarios de ello y parece poco probable que lo vayan a aplicar.

La última duda, pues, sería de quién prescindir en una zaga de tres hombres. Teniendo en cuenta que Piqué jugará seguro por su salida de balón y capacidad aérea, y que Alba es un valor seguro por la izquierda a pesar de tener las piernas más pesadas a estas alturas de temporada, la pregunta se centra en Puyol, Alves o Mascherano. En mi opinión, el capitán no debe fallar nunca en este tipo de citas, porque da un plus de coraje, un extra de aquello que se suele llamar intangible, que no lo da nadie más. El argentino podría entrar para amarrar en los últimos minutos un resultado favorable y el brasileño, para sumar alternativas en ataque en caso de desesperación. Nunca he sido partidario de la defensa de tres, pero vista la excepcionalidad del partido, y que deben ser titulares dos extremos y un delantero centro si se quiere marcar un mínimo de tres goles, esta vez sí que la pondría de inicio.

Así pues, mi once sería: Valdés; Puyol, Piqué, Alba; Busquets, Xavi, Iniesta, Messi; Pedro, Tello y Villa.

miércoles, 20 de febrero de 2013

El Barça necesita algo diferente

FÚTBOL - No hace falta pensar en el Inter o en el Chelsea. Hay un partido mucho más reciente, pero igual de duro. El Celtic. Un equipo absolutamente inferior al Barça en todos los aspectos, más limitado que el Milan y, desde luego que el Chelsea, y esta misma temporada también ha podido superar al mejor equipo del mundo. ¿Por qué?

No fue necesario ninguna idea brillante, ningún futbolista que jugara el partido de su vida. Simplemente poner once jugadores en su área, salir a la contra y que sea lo que Dios quiera. Lo que muchos vieron en Mourinho una obra maestra cuando logró el billete para la final de Madrid es lo que haría un niño de diez años si le preguntan qué haría contra el mejor: defender como lobos. Pues después de todo ello, después del martirio contra el Inter, la decepción ante el Chelsea, la sorpresa ante el Celtic, ha llegado lo más difícil todavía: que el Milan le endose un 2-0 en San Siro y que nadie, todavía, se lo crea.

¿La vuelta? Un infierno, no lo dudéis. Repetirán el mismo método, pero con algo perversamente añadido: que la paella, hirviendo, la tienen ellos por el mango. El Barça, si quiere poner remedio, tiene que cambiar. No es hora de cambiar el modelo, claro que no. Pero sí probar variantes tácticas para afrontar algo que ya está demostrado: el Barça, el todopoderoso Barça, no sabe jugar ante cerrojos de estas dimensiones. Ni Messi, el todopoderoso Messi, se siente a gusto en esta selva de piernas y tacos.

Si Tito y Roura no encuentran una solución, probablemente el Barça volverá a caer. Quizás no. Quizás pone el mismo once, las mismas posiciones y se salen. Con estos cracks todo puede ser. Pero cuando has tropezado tantas veces con la misma piedra no puedes dar el mismo paso. El día del Celtic aquí hablamos de algo que, en principio, parece estrambótico. Poner a Messi por la izquierda para poder desbordar y para que los centrales se abran más, Cesc de falso '9' e Iniesta de interior. Como mínimo, para probarlo en la primera parte. Sí, parece estrambótico, pero más lo sería caer ante este Milan.

miércoles, 30 de enero de 2013

Partidazo entre Barça y Madrid

FÚTBOL - A excepción del 5-0 en el Camp Nou, día en que el Barça enseñó al mundo los límites del fútbol, el 'clásico' de anoche es seguramente el mejor partido que se ha visto desde la llegada de Mourinho. Ambos salieron a por la victoria, ambos lograron crear espacios, ambos llegaron a portería, crearon ocasiones, disfrutaron de ocasiones clarísimas... Algo muy difícil cuando se enfrentan dos conjuntos que se tienen tanto respeto, sobre todo por el lado del Madrid, que acumulaba cinco bajas de jugadores titulares.

Jordi Roura, se supone que en contacto telefónico con Tito Vilanova, hizo el cambio táctico más interesante del encuentro. Consistió, tras el descanso, en retrasar la posición de Iniesta, que en la primera parte había quedado algo aislado en la banda izquierda, para ponerlo en mediocampo, más cerca de Busquets y Xavi, y dejando a Cesc con más libertad para atacar. Durante los primeros 45 minutos los azulgrana echaron de menos que Andrés entrara en contacto con el balón, y de ahí la idea de colocarlo en el interior.

En cuanto al Madrid, sorprendió su valentía de presionar a tres cuartos de campo, aun sabiendo lo que significa dejar tantos espacios en la espalda de una defensa circunstancial con Essien, Varane, Carvalho y Arbeloa. El Barça tuvo más posesión, algo que por otro lado no es ninguna novedad, pero en ningún momento, salvo tras el 0-1, el equipo blanco quedó desconecto del partido. Ahí sí, el Barça pudo matar el partido y la eliminatoria, y el Madrid se escapó vivo.