Mi trabajo no consiste en tener razón. Consiste en ser interesante. (William Rees-Mogg, 1928-2012, ex director de The Times)

domingo, 22 de septiembre de 2013

La posesión como arma defensiva

FÚTBOL - "¿El estilo? No hacen falta veinte pases para marcar un gol si lo puedes hacer en cinco". Esta frase de Martín Montoya, por cierto casi idéntica al "soy italiano, con tres pases vale, no necesitamos treinta" de Carlo Ancelotti es hasta cierto punto comprensible. Puede gustar más o menos, pero es comprensible. Nadie tardaría veinte meses en conseguir su amor platónico si lo pudiera lograr en cinco. Vale.

Del mejor Barça de la historia, el del sextete con Pep Guardiola, se dijo, y con toda la razón del mundo, que era un equipo eminentemente ofensivo, que desde el minuto 1 al 90 tenía entre ceja y ceja atacar. Algo menos se habló de la faceta defensiva, más allá de la fantástica presión que ejercía aquel equipo sobre el rival. La gracia, sin embargo, es que la forma de atacar y defender de Guardiola era exactamente la misma: la posesión. Si yo tengo el balón, tú no lo tienes; si yo tengo el balón, tú corres detrás de él; si yo tengo el balón, tú sufres y yo disfruto. Si el 'grande' tiene el balón, en definitiva, el 'pequeño' no se lo quita.

Es totalmente comprensible que el Tata Martino busque más verticalidad. No en vano, aquella máquina de crear fútbol también sufrió ante equipos ultra defensivos cuando dejó de estar bien engrasada, echando de menos espacios donde moverse a partir de tres cuartos de campo. Hasta ahí el planteamiento de Martino entra dentro de lo normal, porque además, obviamente, cada entrenador tiene sus ideas. Lo que ya no es normal es que el técnico argentino renuncie a la posesión en términos defensivos, con el objetivo de anular, aislar, eliminar al rival. Sacarlo del partido. Tiene jugadores para ello, y en rueda de prensa así lo comenta una y otra vez, pero la teoría no concuerda con la práctica.

¿Por qué abusar del balón largo cuando puedes hacerlo en corto? ¿Por qué incitar el juego del cuerpo a cuerpo si el Barça no tiene 'Schweinsteigers' ni 'Makeleles'? Igual que la verticalidad bien entendida será positiva para crear espacios mortales para Messi y Neymar, la posesión debería ser condición sine qua non en faceta defensiva en un equipo lleno de 'Xavis' e 'Iniestas'. Sólo cinco veces con tu amor platónico debe ser muy duro. ¡Tóquenla más!

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