Mi trabajo no consiste en tener razón. Consiste en ser interesante. (William Rees-Mogg, 1928-2012, ex director de The Times)

miércoles, 29 de febrero de 2012

El Barça y las donaciones


VARIOS - A raíz de las noticias que se han publicado sobre los 200.000 euros que la COPE debería pagar al FC Barcelona en concepto de indemnización por las acusaciones de dopaje, ha habido quien ha hablado sobre la posibilidad de que el club donara este dinero a Òmnium Cultural o a La Marató de TV3. De hecho, no supondría ningún precedente porque el Barça ya firmó en su día un contrato con la Johan Cruyff Foundation a razón de 100.000 al año y también le iba a perdonar cierto dinero a la Federació Catalana de Futbol, aunque al final nunca se supo exactamente cómo se resolvió.

La pregunta es: ¿el Barça debe hacer donaciones? O más concretamente: el Barça, como entidad privada que es, ¿debe hacer donaciones sin preguntar a sus socios? Muchas veces se ha visto que en el Barcelona se viven dos realidades distintas, la que engloba a aficionados y socios, y la incluye exclusivamente a socios. El ejemplo más claro fue el patrocinio de Qatar Foundation, un acuerdo que levantó muchísima polémica en el entorno y, en cuanto fue votado por los socios, no hubo color (697 votos a favor, 76 en contra).

Los que proponen realizar donaciones suelen ser aquellos que no son socios ni abonados, es decir, personas que no están quemadas por los elevados precios que tienen que pagar para mantener su carné y su silla en el Camp Nou. Hay que tener en cuenta que, entre las temporadas 2001-02 y 02-03, los precios se dispararon, llegando a una subida del 50% en los casos más sangrantes. El Barça está formado por un tejido social esencialmente familiar, por lo que el golpe económico fue importante.

Por otra parte, cabe recordar que el Barça ya hace una donación de casi dos millones de euros anuales a UNICEF. Una operación, por cierto, que jamás se propuso en la Asamblea de Compromisarios, donde los socios escucharon un planteamiento muy distinto: el de buscar por primera vez un patrocinio millonario para la camiseta por culpa de la complicada situación económica. Nunca se habló de un ‘sponsor’ en el que no sólo no se ingresaba dinero, sino que había que pagar. Todo ello no quita, evidentemente, que fue una buena idea.

Con todo este contexto se hace difícil que se pueda razonar una donación más, sobre todo sin preguntar al socio. El Barça, en plena crisis económica y con peticiones de socios pidiendo prórrogas en el pago de su cuota, debe tener muy en cuenta estos detalles. Y más, cuando se está ahorrando hasta en fotocopias y se suben los precios de cuotas y parkings.

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