VARIOS - A raíz de las noticias que se han publicado sobre los
200.000 euros que la COPE
debería pagar al FC Barcelona en concepto de indemnización por las acusaciones
de dopaje, ha habido quien ha hablado sobre la posibilidad de que el club
donara este dinero a Òmnium Cultural o a La Marató de TV3. De hecho, no supondría ningún precedente
porque el Barça ya firmó en su día un contrato con la Johan Cruyff Foundation
a razón de 100.000 al año y también le iba a perdonar cierto dinero a la Federació Catalana de Futbol ,
aunque al final nunca se supo exactamente cómo se resolvió.
La pregunta es: ¿el Barça debe hacer donaciones? O más
concretamente: el Barça, como entidad privada que es, ¿debe hacer donaciones
sin preguntar a sus socios? Muchas veces se ha visto que en el Barcelona se
viven dos realidades distintas, la que engloba a aficionados y socios, y la
incluye exclusivamente a socios. El ejemplo más claro fue el patrocinio
de Qatar Foundation, un acuerdo que levantó muchísima polémica en el entorno y,
en cuanto fue votado por los socios, no hubo color (697 votos a favor, 76 en
contra).
Los que proponen realizar donaciones suelen ser aquellos que
no son socios ni abonados, es decir, personas que no están quemadas por los
elevados precios que tienen que pagar para mantener su carné y su silla en el
Camp Nou. Hay que tener en cuenta que, entre las temporadas 2001-02 y 02-03,
los precios se dispararon, llegando a una subida del 50% en los casos más
sangrantes. El Barça está formado por un tejido social esencialmente familiar, por
lo que el golpe económico fue importante.
Por otra parte, cabe recordar que el Barça ya hace una
donación de casi dos millones de euros anuales a UNICEF. Una operación, por
cierto, que jamás se propuso en la
Asamblea de Compromisarios, donde los socios escucharon un
planteamiento muy distinto: el de buscar por primera vez un patrocinio millonario para la camiseta por culpa de la complicada situación económica. Nunca
se habló de un ‘sponsor’ en el que no sólo no se ingresaba dinero, sino que había
que pagar. Todo ello no quita, evidentemente, que fue una buena idea.
Con todo este contexto se
hace difícil que se pueda razonar una donación más, sobre todo sin preguntar al socio. El Barça, en plena crisis económica y con
peticiones de socios pidiendo prórrogas en el pago de su cuota, debe tener muy en
cuenta estos detalles. Y más, cuando se está ahorrando hasta en fotocopias y se suben los precios de cuotas y parkings.
No hay comentarios:
Publicar un comentario