Mi trabajo no consiste en tener razón. Consiste en ser interesante. (William Rees-Mogg, 1928-2012, ex director de The Times)

jueves, 9 de febrero de 2012

Motivación, sí, pero ante todo soluciones tácticas


FÚTBOL - La semana pasada,  en la previa del partido en Valencia, Guardiola hizo una rueda de prensa eminentemente motivacional, una lección para todos aquellos entrenadores que quieran transmitir un mensaje similar de optimismo y confianza en un momento determinado de la temporada. Pero pareció más una arenga para los aficionados que no para un equipo que no ha perdido el hambre y que lo que necesita son aciertos tácticos para problemas evidentes que han ido surgiendo a lo largo del curso.

La eliminatoria ante el Valencia es un buen ejemplo de cómo solucionar dificultades. En el partido de Liga jugado en Mestalla en la primera vuelta, Unai Emery supo explotar la banda derecha del Barça, cuyo 3-4-3 fue una vía de agua hasta que, en el descanso, se solucionó. En la ida de la semifinal de Copa, Pep no sólo recuperó el 4-3-3 sino que colocó a Puyol de lateral, algo que puede salir mejor o peor (el gol de Jonas vino por la derecha, más por un desajuste en medio campo que no por culpa del capitán), pero que si algo señala es que se aprendió la lección. Anoche, en el Camp Nou, repitió concepto y salió bien. Sin tener que romperse mucho la cabeza, aplicando sensatez al asunto y sin querer ser más atrevido de lo que se necesitaba, Guardiola planteó una eliminatoria pensando en las virtudes del rival y el Barça pasó sin apuros a la final de la Copa del Rey.

Y es que en numerosas ocasiones se trata, sencillamente, de aplicar la lógica, lo que a veces se ha denominado como la parte ‘científica’ del fútbol (y del deporte en general). Y la táctica va estrechamente ligada a la posición de cada jugador. ¿Por qué Xavi no juega de extremo, si es tan bueno? Por su claridad de ideas, control del tiempo, pase milimétrico pero carencia de explosividad, potencia ni regate seco. Nadie en su sano juicio lo sacaría de su posición. ¿Por qué Pep puso durante un tiempo a Busquets de central y a Mascherano de pivote para acabar rectificando y hacerlo al revés? Porque el primero es un maestro en la salida de balón, pero más lento y menos contundente en el corte que el segundo. ¿Por qué a Iniesta no se le tira un balón largo y a Alexis sí? Porque uno es diesel y el otro es rabiosamente eléctrico. ¿Por qué se le creó la posición de falso ‘9’ a Messi? Para acercarlo al área y darle rienda suelta a su desequilibrio al disponer de más espacio. Así, se podrían hacer decenas de preguntas que todo el mundo estaría de acuerdo, no hay duda posible, y es por ello que creo que a veces hay que recuperar algo que Guardiola ha usado tanto durante sus primeras tres temporadas dirigiendo al primer equipo y que en momentos puntuales de esta campaña se ha echado de menos: la lógica.

La decisión más alejada de esta parte ‘científica’ está relacionada con Cesc cuando se junta en el campo con Xavi e Iniesta. No fue el caso de ayer, con Andrés en el banquillo, y con la necesidad de poner al de Arenys en el interior. Me refiero cuando están todos juntos y Pep quiere que Fàbregas cumpla la función de Iniesta, algo difícilmente posible porque Cesc no tiene un imán en las botas, como sí lo tiene el de Fuentealbilla. No es mejor ni peor, simplemente es diferente: un magnífico futbolista en otras facetas, con fuerza, llegada desde la segunda línea y gol. Para mantenerlo en el interior, y conservar el 3-4-3, la solución ha sido a veces la de desplazar a Iniesta al extremo izquierdo (como ante el Madrid, sin desbordar más que en dos ocasiones a Altintop). Si con Xavi nadie se plantearía cambiarlo de posición, con Iniesta, como número uno que es, debería suceder lo mismo, a pesar de que se puede adaptar también al extremo. Fàbregas no tiene que condicionar la posición de Iniesta. Lo lógico, si se quiere mantener el 3-4-3 sí o sí, sería poner a Busquets, Xavi, Iniesta y Cesc en rombo y un jugador explosivo que ocupara uno de los extremos, el izquierdo o el derecho dependiendo de las virtudes del rival.

Ha habido otros detalles que se han salido de la lógica esta temporada, como en Villarreal, donde el equipo titular tenía a dos defensas (Adriano y Alves) de extremos, evidenciando falta de dinamita en la delantera (alguien podría compararlo con la final del Mundial de Clubs, cuando se goleó sin delanteros, pero la diferencia es que contra el Santos había tres jugadores de un nivel de creación altísimo en la zona de tres cuartos, como son Xavi, Iniesta y Thiago). O en Valencia, cuando se produjo la citada vía de agua en el lateral derecho.

 “Tengo que encontrar la manera que estos chicos alarguen esto un poco más, es mi reto”, o “tíos, lo tenemos que hacer” son dos de las frases que mejor muestran cómo fue la rueda de prensa de la semana pasada de Guardiola, un entrenador al que, por el contrario, recordemos, lo que más le gusta es hablar de estrategia, sistemas, variaciones tácticas y virtudes del rival. Es cierto que ha habido muchas e importantes lesiones, pero este equipo tiene tantos recursos, tanta capacidad, tanta calidad que no deja lugar al lamento. El camino pasa por hacer las cosas mejor. Y, a menudo, como el mismo Pep ha enseñado en la eliminatoria contra el Valencia, la lógica marca el camino más fácil y efectivo.

2 comentarios:

  1. Molt bon article Jordi. És cert que contra el València ( tant a lliga com a copa ) Mathiew pareixia el millor extrem esquerra del món.... en els dos partits ha fet lo que ha volgut! Un jugat amb defensa de 3 i l'altre jugant amb defensa de 4. Fet per analitzar. No tot es motivació, completament d'acord, però s'ha de dir que ara mateix ha de ser dificil motivar a jugadors com Puyol, Xavi, Iniesta o Messi que ho han guanyat absolutament tot però hauria de ser una mica més fàcil motivar jugadors com Tello, Cuenca i Sergi Robero que estan començant ara. No sé, supos que s'ha de cercar un equilibri entre discursos motivacionals i variacions tàctiques que mantinguina l'equip fort davant els rivals, que per cert, ja coneixen la forma de jugar del Barça de cada vegada més.

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    1. Està clar que en l'equilibri està l'èxit de tot, i no només en el futbol. Crec que a la Champions veurem més futbol 'científic' que no pas a la Lliga i demà a Leverkusen tindrem la primera prova. Si la Champions sempre és una prioritat, imagina't ara amb el panorama que hi ha a la Lliga.

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