Mi trabajo no consiste en tener razón. Consiste en ser interesante. (William Rees-Mogg, 1928-2012, ex director de The Times)

jueves, 26 de enero de 2012

Noticia: Al Barça le quitaron el control

FÚTBOL - Si hay algo que ha definido al Barça desde la llegada de Guardiola es que siempre ha querido ser el dueño del partido y del balón. Anoche, el gran mérito del Real Madrid fue querer quitárselo, coger la sartén por el mango, desear ser protagonista para no conformarse con un papel secundario, harto de que no le sirviera para nada en los clásicos anteriores, a excepción de la final de Copa. Lo consiguió.

¿Por qué? ¿Cómo logró quitarle el control del encuentro al Barça en el Camp Nou, donde siempre había sido amo y señor? El Real Madrid fue superior en la primera y última media hora, y a mi modo de ver fue por dos razones distintas. En los primeros treinta minutos el Madrid ejecutó el plan a la perfección: idea valiente, presión asfixiante, buena salida de balón, cierre de pasillos interiores donde los azulgrana hacen tanto daño y jugadores dando el 100% de sí. Todo fue mérito suyo. Mourinho finalmente apostó por renunciar a un delantero y poner a cuatro centrocampistas (Alonso, Lass, Ozil, Kaka) que le dieron una consistencia que sirvió para atacar más y mejor. Poner a más delanteros nunca ha significado ser más ofensivo y ayer fue la mejor prueba de ello. Ozil y Kaka, a pesar de tener vocación ofensiva, son jugadores de enlace entre el medio campo y la delantera, algo que no son, por poner el ejemplo de la ida, Higuaín y Benzema (teniendo en cuenta que Cristiano debe jugar siempre por su calidad). Así que el Madrid no se partió en dos: fue un bloque gracias a estos jugadores de enlace, claves en el desarrollo del partido.

En los últimos treinta minutos la razón fue otra: el Barça se dejó ir. Con todo el Camp Nou cantando los famosos 'por qué', 'Mourinho sal del banquillo' y 'Mourinho nosotros te queremos, Mourinho quédate', pareció que nadie, ni tan sólo los jugadores azulgrana, se plantearan una posible eliminación teniendo en cuenta el 1-2 de la ida. ¿Tres goles en contra en media hora? Imposible. Pues sí, pudo ser. El Barça no pensó en que, si recibía un gol, sus fuerzas ya estaban justitas para tener que correr detrás del balón, y el gol llegó. Sin Iniesta, Cesc, ni Alexis en el campo, y con Xavi, Messi y Alves, los tres mejores del Barça, desconectados, el Madrid puso contra las cuerdas al conjunto de Guardiola. Si hasta entonces la única salida de balón del Madrid eran los balones largos de Pepe, a partir de entonces pudieron subir el balón conduciéndolo, algo que tiene que hacer reflexionar al Barça. Se produjo un boquete en el centro del campo  azulgrana realmente insólito porque los centrocampistas tiraron demasiado para atrás, con lo que dejaron de ocupar espacio, y la defensa se incrustó en su propia área, algo por otra parte normal, pues en esa fase psicológicamente los azulgrana estaban más débiles que su rival. Porque no se puede olvidar algo fundamental para entender todo lo que sucedió: antes del partido el Madrid lo tenía todo perdido y el Barça, todo ganado.

Dicho esto, me sorprende la valoración general del partido, ésta que dice que el Madrid sale fortalecido y el Barça 'tocado'. Lo siento, pero no conozco eliminación dulce ni clasificación dolorosa. Aquí sólo hay una realidad: el Barça sigue siendo el rey a batir.

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