Mi trabajo no consiste en tener razón. Consiste en ser interesante. (William Rees-Mogg, 1928-2012, ex director de The Times)
miércoles, 25 de enero de 2012
Pepe y Alfredo Flórez: sigan jugando
FÚTBOL/BASKET - París, 11 de abril de 1996. Final de la Copa de Europa de basket. A falta de 4,9 segundos para la conclusión del partido ante el Panathinaikos, y con 67-66 a favor de los griegos, el Barça recupera un balón que Montero está a punto de anotar. El balón toca tablero y en el momento en el que va a entrar en el aro aparece la mano de Vrankovic, cometiendo un tapón ilegal. El árbitro principal del partido, Pascal Dorizon, debió dar canasta de Montero, pero se tragó el pito. Por si fuera poco, el reloj ya se había parado en esos 4,9 segundos en el momento en el que el Barça estaba atacando para que el Panathinaikos dispusiera de una última posesión, viendo que la jugada de los azulgrana acabaría en canasta con total probabilidad. Todo ello sin contar las múltiples faltas que los jugadores del Panathinaikos cometieron sobre los azulgrana, una de ellas claramente antideportiva de Yannakis a Godfread al cogerle del pie en el inicio de la famosa jugada. Sí, el árbitro se tragó el pito, se lo tragó.
Aquel momento pasará a la historia como uno de los más escandalosos del basket. El Barça hizo todo lo posible para que le dieran el triunfo, pero de nada sirvieron todas las alegaciones a pesar de que los árbitros admitieron su error. A nadie se le escapó que el poder de los clubes griegos en aquella época era tan fuerte a nivel económico sobre la competición que interesaba la victoria del Panathinaikos. Lo dijo sin tapujos Galilea: “La imagen de la FIBA es lamentable. Incidentes de este tipo llevan sucediéndose desde hace años y nadie hace nada para arreglarlo. Imagino que hay muchos intereses y el basket griego mueve mucho dinero, pero es una pena que una final de un deporte tan bonito como éste se tenga que decidir como se decidió en París”.
Salvador Alemany, justo acabar el encuentro, presentó un recurso que fue estudiado hasta las 4 de la madrugada en el hotel Concorde Lafayette, cuartel general de la FIBA. La responsabilidad del fallo recayó en Nar Zanolin, director de la Comisión Técnica de la FIBA, asesorado por Patrick Baumann, vicesecretario general, y Dirk Reiner, asesor jurídico de la Federación Internacional. Directivos azulgrana se pusieron en contacto con Juan Antonio Samaranch, entonces presidente del Comité Olímpico Internacional, para saber el procedimiento jurídico legal para apelar al Tribunal de Arbitraje del TAS, curiosamente compuesto, entre otros, por Alfredo Flórez, por entonces ya presidente del Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol. Los jugadores, frustrados e indignados, repitieron siempre la misma frase: “Somos los campeones sin copa” y “la esperanza es lo último que se pierde, pero sabemos que no es fácil que nuestras alegaciones prosperen”. Así fue.
Aquel episodio fue el origen del 'idilio' entre Alfredo Flórez y el Barça. Desde entonces hasta ahora, 16 años y siempre con la misma forma de vida: estar de brazos cruzados. En el fútbol, un deporte de calle, de duro contacto, siempre se han visto acciones como las de Pepe. Se han visto pisotones como los suyos, entradas como la suya en la que clavó los tacos a media altura de la tibia a Messi, como la clavada de tacos en el hígado y el rodillazo en la cabeza a Lisandro en Champions, la patada en el cuello a Cissokho en el mismo partido, los codazos al saltar de cabeza, los cortes de manga y hasta la locura con Casquero y el puñetazo a Albín ante el Getafe. Se han visto acciones de este tipo porque el fútbol es un deporte en el que, por desgracia, todo el mundo suele ir muy encendido. Pero lo que nunca se había visto es que un solo jugador lo hiciera todo. Entonces sí merece una sanción ejemplar. O más que ejemplar. Pero Alfredo Flórez no sabe o no contesta y cuando lo hace es para poner una sanción ridícula de dos partidos, a cumplir en Supercopa de España, a un entrenador que pone el dedo en el ojo a otro.
Hoy, ante el enésimo bochorno que significa la no actuación de Flórez, se pueden recuperar las frases de Galilea de 1996. "La imagen es lamentable. Incidentes de este tipo llevan sucediéndose desde hace años y nadie hace nada". Por desgracia, seguimos igual.
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