FÚTBOL - ¿Qué ha pasado para que Guardiola haya cambiado su ideario futbolístico? ¿Qué motivaciones hay detrás de todos los cambios? ¿Cómo el elegido mejor entrenador del planeta ha querido esta temporada revolucionar en vez de, simplemente, evolucionar? ¿Por qué ha pasado del "llegar"al "estar"?
Dos decisiones del entrenador del Barça han marcado el partido ante el Real Madrid: la posición de Thiago y la de Alves. El primero, que se caracteriza por ser un centrocampista ofensivo con dotes de virtuosismo, ha sido el escogido para llevar el peso del equipo. El entrenador lo ha argumentado en rueda de prensa para tener a Xavi más cerca de Iniesta y Messi. El problema es que Thiago es el centrocampista que pierde más balones de toda la plantilla... y enfrente estaba el mejor contraataque. El canterano, de 20 años, aún no tiene la madurez para conducir al equipo en un 'clásico', básicamente porque nadie puede hacerlo a su edad. Guardiola ha querido que un artista hiciera de arquitecto el día en el que la obra era la más compleja. Un grave error.
En las temporadas anteriores Alves era el mejor ejemplo del "llegar pero no estar", es decir, no estar atado a una posición de ataque sino llegar desde atrás, con la ventaja que da la carrera iniciada para jugadores que no son regateadores, como es el caso del brasileño. Ante el Madrid, el azulgrana no ha podido crear peligro ante Coentrao, el defensa más limitado que tiene Mourinho. Y cuando lo ha hecho a menudo ha sido para centrar, algo sin sentido, primero porque el Pep Team jamás ha sido partidario de esta opción (con la intención de mantener la posesión y evitar contragolpes), y segundo, porque se estaba jugando sin delantero centro (Messi, sin Alexis, fue más falso '9' que nunca).
También ha llamado la atención la inclusión en el once de titular de Tello, ya que se le ha dado la responsabilidad de jugar a un futbolista inexperto el día en el que se decidía la Liga. Sin embargo, su elección forma parte del atrevimiento que Guardiola ha mostrado desde su llegada al primer equipo, y de hecho la confianza en la cantera ha sido una de sus grandes bazas. No ha sido ese un problema estructural.
Quien quiera hablar de baño táctico de Mourinho sobre Guardiola estará en su derecho, pero no ha sido el caso. El Madrid se ha limitado a poner el mismo equipo de casi siempre (con Coentrao de titular, como en Munich), no ha hecho nada especial, nada diferente, ningún plan B ni C para que así sea considerado. En general ha sido un 'clásico' decepcionante desde el punto de vista futbolístico. No desde el plano emotivo, desde luego, ya que el Madrid se lleva la Liga en el estadio de su eterno rival y con el récord histórico de goles.
Tampoco estará ajustándose a la realidad quien quiera hablar de fin de ciclo azulgrana. Ni así sería quedando eliminado el martes ante el Chelsea, pues hay un equipo con un recorrido formidable y sólo faltaría que no se pudiera perder. Ante los ingleses será un partido, dicho sea de paso, que el Barça sacará adelante si vuelve a sus raíces. Aquellas que, independientemente del 4-3-3 o del 3-4-3, le llevó a tocar la gloria aplicando la lógica con la posición adecuada para cada jugador.
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