Mi trabajo no consiste en tener razón. Consiste en ser interesante. (William Rees-Mogg, 1928-2012, ex director de The Times)

jueves, 19 de abril de 2012

Faltó suerte... y algo más


FÚTBOL - Es evidente que la diosa fortuna le dio la espalda al Barça en Stamford Bridge. Ocho disparos entre los tres palos, tres ocasiones clarísimas de Cesc, Alexis y Busquets, más dos balones a la madera, contra un solo disparo a puerta del Chelsea tenía que haber sido suficiente para lograr algo mejor que el 1-0. Pero haría muy mal el Barça en pensar que el resultado fue únicamente producto de la mala suerte. Hubo más.

Todo el mundo se habrá dado cuenta de que a los azulgrana les faltó pegada, pero lo que hay que hacer es encontrar y explicar por qué no la hubo. Los problemas que surgen cuando Iniesta está pegado a la cal y hay la necesidad de crear juego son claros. No es ser ventajista: aquí hemos hablado de ello (ver los artículos 'Motivación, sí, pero ante todo soluciones tácticas', de febrero, y 'Explotar a Iniesta', de abril). El doble problema llega cuando el jugador que desplaza a Iniesta al extremo es Cesc, que está en un estado de forma en números rojos desde hace un mes. No hay que matar a Fàbregas por ello, sino ayudarle. Él empezó la temporada a un nivel superior al resto y es normal que no siempre se aguante. Está sufriendo partido a partido porque ni está con chispa, ni con ideas, ni con confianza. Lo importante es detectarlo.

El tercer gran problema es alejar tanto a Messi de la portería ante equipos que no se rompen en dos, sino que son un chicle que no te puedes sacar de encima. En esa zona, un regateador como él tiene más posibilidades de perder balones que un tocador, y eso es lo que sucedió en la jugada del gol de Drogba (y en la del tanto de Cristiano en la final de Copa del Rey de la temporada pasada). Cabe decir que Pep Guardiola toma estas decisiones para arropar a su equipo ante un rival creado a base de físico y contraataque, pero precisamente por ello sorprende que retrase tanto al astro argentino, cuando sabe que no sólo puede dar pie a un contraataque sino que también pierde presencia en facetas ofensivas.

Otro concepto al que hay que dar suma importancia de cara al encuentro de vuelta es la penetración de la segunda línea azulgrana. Contra conjuntos tan cerrados es fundamental "no estar, sino llegar", tal y como ha explicado Pep en más de una ocasión. Ayer los Xavi, Iniesta y Cesc no entraron casi nunca y los defensas del Chelsea estaban encantados de tener controlado a su delantero. Además, si no hay movilidad delante, Xavi jamás podrá dar asistencias.

Muchos se preguntarán si este artículo tendría sentido si alguna de las claras ocasiones de gol del Barça hubiera entrado. Bien, es que entonces tendríamos que hablar de otro partido. El planteamiento inicial respondió bien a lo que se esperaba del Chelsea, y más teniendo en cuenta que se trata de 180 minutos y no de 90, pero en cuanto el 1-0 lo puso todo feo hubo que reaccionar rápido para arreglar un mal resultado. Lo bueno es que el vídeo del encuentro de vuelta ya está en casa: sólo hace falta revisar el famoso cerrojo del Inter y sabremos qué nos espera. Por cierto, aquel día Don Andrés estaba lesionado.


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